por fotografías,
y pienso: que no te recuerdo.
Cada una de las hojas
que enrojecen las aceras
es un paso de cojo,
una lágrima de niño
con lagrimales artificiales,
los brillos del cielo
sobre la bombilla fundida
como un poema
que jamás se mostrará.
Ahora que no te recuerdo
te miro en el espejo.
El espejo que cayó un martes
contra el sueño,
el espejo con una de las caras
cubierta de cinta adhesiva,
el espejo que al agitarlo
calla los cristales
que no rodaron
por el suelo
y que ahora
rebotan
contra el marco de metal.
6 gusarajos:
la segunda estrofa es realmente hermosa
esta mañana se me ha caído el otoño sobre la alfombra
cuando regresé los niños jugaban con los cristales
olvidé limpiar las manchas que habían dejado los guantes de lana
un gato se acercó a beber
un anciano miraba desde una ventana negra
cuando anochezca los niños volverán con sangre en los ojos
Parece un cuento de Dickens hecho poesía.
esos brillos del cielo me han atravesado. Besos
No dejes de recordarlo.
me han atravesado como un clavo en el hipotexto:)
"vagarumbos"
un abrazo,
G.
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